martes 29 de enero de 2008

Postales de Hay Festival Cartagena 2008

La disciplina de la vanidad.- Los escritores de Bogotá39, sin excepción, se vuelcan sobre el escaparate de la Librería Nacional en Cartagena para verificar si estaban sus libros exhibidos. Hubos codazos, zancadillas, sonrisas fatuas y algunos rostros de decepción.

¡Chofer! ¡Siga a ese escritor!.- Épica pose de Daniel Mordzinski usando transporte no convencional para llegar de una sede a otra.

Burning Cartagena!.- Antonio García Ángel, Margarita, Pilar Quintana y Carlos (editor de Norma) en la fiesta de Arcadia, hartos de ron Havana y gaseosa Colombiana Ligera, extrañando la cerveza y la rumba (el DJ de esa fiesta era pésimo). Luego iríamos todos al Habana Café.

Compañeras de carpeta.- Mis compañeritas de carpeta, con las que salté de conferencia en conferencia y nos colamos en todos los palcos del Teatro Heredia: Juliana Moreno y Camila Bruges.

Herralde´s boys.- Alvaro Enrige y Alberto Barrera exhibiendo sus credenciales (me refiero a ser parte del staff Anagrama, no a los gafetes) en el hotel Charleston.

A lo Britney.- Pedro Mairal amenazando de muerte a este pobre paparazzi. ¡No quiero volver a salir en las columnas de chismes!, gritaba desconocido.

Friolenta.- Pilar Quintana intentando meterse en la piscina del Hotel Bantú a las 5:00 am, luego de la rumba en el Habana Café. ¡Que caiga la toalla! ¡Que caiga la toalla!, gritaban todos. Cuando la toalla cayó, oh, nos quedamos sorprendidos. Wendy Guerra no es la única que se merece un desnudo en Soho.

Actualización.- Este blogger actualizando su conocimiento de idioma a través del USB. La idea era aprender portugués rápido para poder leer la, a todas luces, estupenda novela nueva de Joao Paulo Cuenca que está arrasando en Brasil.

Posando.- Las chicas Granta (la Booker Kirain Desai y Aminatta Forna) no saben lo que les espera. Luego de esta foto, Daniel las haría abrazarse, bailar un tango, cargarse una a otra, besarse de nariz como esquimales, juntar cachete con cachete y ombligo con ombligo, y finalmente saltar con los brazos extendidos y desde una altura considerable. "Eso no sucede cuando nos sacan fotos para Granta" dijeron ambas consternadas.

Firma de libros.- Bueno "firma" es un decir: el único que firmó libros fue Daniel Mordzinski, que agotó "El país de las palabras". Yo planché, como siempre.

Primera noche.- Joao Paulo Cuenca agotado luego de la primera noche de rumba. Recién era jueves. No sabía que se venían más y más y más.

Los chicos Almodóvar.- Azul y rojo, los colores que le gustan a Pedro Almodóvar, combinado entre Izara y yo en el Habana Café. Esperamos que nos llamen aunque sea como cojines para la decoración de una sala en una de sus pelis.

El corazón es un cazador solitario.- Alvaro Enrigue observa con profunda melancolía a las mujeres del Habana Café e insiste en su mojito.

Mi pie izquierdo.- En realidad eran dos. Pero Camila, mi maestra, valía el esfuerzo.

Camila conoce a Chang.- Choque de maestros enfrascados en resolver el "Sonido bestial" de Richie Rey y Bobby Cruz. Fue un duelo de titanes, al final nadie sabía quién llevaba a quién. Ante la ausencia del veneco Rodrigo Blanco, Villanueva Chang sacó cara por los escritores sub 39.

Lucidez.- Lúcida ganadora del último Booker, Ann Enright, entrevistada por Mariana Ponsford(directora de Arcadia) en excelente conferencia en que la irlandesa declaró que todos los escritores que le interesan han tenido madres poderosas (¿o dijo fastidiosas?)

Red Bull te da alas.- No pregunten cómo ni por qué Pilar Quintana quedó arriba de un caballo de bronce de dos metros de altura, en pleno centro de Cartagena. Más tarde, esa misma noche, se subiría a un tejado de endebles calaminas. Si el Hay Festival se hace en el Tíbet tendremos que ir a bajarla del Himalaya.

write now.- Antipático mensaje de Alvaro Enrige al mundo en plena recepción de la Embajada Británica.

Hotel Bantú.- Frente a la habitación 207 del Hotel Bantú, con la camisa floreada con que intenté desmarcarme de las fotografías tristísimas de César Vallejo y José María Arguedas, a pocos minutos de ir a la mesa redonda "Literatura e Imagen" en la que iba a hablar de la vanidad literaria.

Charleston.- Más guapa que nunca Izara, vestida para bailar charleston, en la recepción de la Embajada Británica. El bolso no va.

Cazador cazado.- Daniel Mordzinski da el ejemplo de cómo hay que sacrificarse para la foto.

Moleskine en Cartagena.- Debo informarles con enorme entusiasmo que el Hay Festival estaba lleno de moleskines. Todos los periodistas tenían uno (menos Gastón García, fiel a los muji) y también la mayoría de escritores. Alberto Barrera, por ejemplo, listo para la acción en la fiesta de la RCN.

Comida típica.- Pedro Mairal, luego de un malentendido con el vendedor (¿Esto es de fruta?- No- ¿Me da uno?- Pero no es de fruta- No importa, igual dame uno- ¿De fruta?) , dispuesto a probar la comida típica en Cartagena.

Piolín.- Bucólica escena en el hotel Bantú. La protagonista es Pilar Quintana.

Aprendizaje tardío.- Luego de asistir a varios encuentros internacionales, publicar cuatro libros inhallables, rodeado en el Charleston de Cartagena de dos premios Booker y de notables escritores sub-39, este blogger finalmente decide enterarse de qué se trata eso de escribir. Parece que no es fácil, me fregué.

No, para Molekine no.- Ariel Magnus y Carlos, su editor y anfitrión, caminando por Cartagena. Estaban posando para la foto cuando se enteró de que era para un blog. Intentó un quite. Demasiado tarde.

Ofrenda.- El maestro Chang llegando al Hotel Bantú, donde lo recibió esta bella muchacha (su nombre era Martha) con una hamaca, una bolsa y una libreta de "El Tiempo". Ella no podía saber que estaba, simplemente, brindándole la primera ofrenda al maestro.

Velas.- Daniel Mordzinki y Juan Cruz en el hotel Charleston. Como mi cámara no es la super Canon de Daniel, tuvieron que estar en esa posición un par de minutos hasta que la inteligencia artifical de mi Sony 7 megapixeles entienda el concepto.

Miss Cartagena.- Violeta, la hija de Antonio García Ángel y Margarita, fue la verdadera reina del Hay Festival Cartagena 2008. Joaquín Sabina -premiado con la primera edición de un libro de Dickens por ser considerado el Escritor Más Simpático del Festival- le robó el premio merecido (a ella y al maestro Chang, que quedó segundo).

La gesta de Aguinis.- Martin Kohan, Ariel Magnus, Aminatta Forna, Clara (presentadora), Marcos Aguinis, Claudia Amengual y Mónica Alí en la ceremonia final. Todo bien hasta que Agunis cogió el micrófono y no lo quiso soltar para desesperación de Clara, burla de Kohan y Magnus, agonía de los asistentes al teatro Heredia y soponcio de la divina cantante folclórica Toto la Momposina y su turbante de tres vueltas, que esperaba tras la cortina que se termine la literatura para cantar. "Antes de hablar voy a decir unas palabras". Esa frase la debe haber inventado Aguinis.

Nunca solo.- John Lee Anderson fue, para mí, la estrella del festival. Todas las salas en las que participó se llenaron. Todos lo perseguían para fotos y declaraciones. En el Quiebracanto jamás le faltó una pareja de salsa. A todos trató con inteligencia, gentileza y perfecto castellano. El heredero de Kapuzcinski, como lo llamó Jorge Herralde.

Coctel Anagrama.- No son Los Panchos ni el Trío Matamoros sino Martín Kohan, Jorge Herralde y Alberto Barrera tomando la palabra en la ceremonia de homenaje que la Embajada de España y la distribuidora Círculo hizo a Anagrama. Luego, Alberto y Jorge fueron de rumba al Habana Café. El serio Martín Kohan no fue. Ciencias morales, que le dicen.

Joao y el portavaso.- Como Karla Suárez lo comentó en Bogotá39, Joao nació con un mano adaptada para colocar las latas de cerveza, como los automóviles. Aquí muestra el diseño de su portavasos incorporado. Hay 234 fotos más en la misma posición.

Todo el mundo sabe que Sabina.- El maestro Chang entrevista a Joaquín Sabina en el teatro Heredia en una de las más comentadas ceremonias. Villanueva comenzó cada pregunta con el estribillo: "Todo el mundo sabe que Sabina...". Pero nadie sabía las cosas que Chang sabía. Ni el mismo Sabina. El maestro Chang siempre está un paso adelante.

Guayabera.- Luego de una caminata de 20 cuadras, guiados por J.J. Junieles, los varones adultos del Bogotá39 consiguieron en un mercado guayaberas a 45,000 pesos (en las tiendas de souvenirs costabana 150,000). Ellos se sentían muy caribeños, pero a mí la imagen me condujo al gobierno de Velasco y sus funcionarios uniformados tropical y obligatoriamente revolucionario y ridículo decreto. Lo único bueno que originó ese decreto fue el apodo Guayabera Sucia.

Autógrafo.- Kirain Desai firma un ejemplar de "El legado de la pérdida" con tres faltas de ortografía en mi nombre.

Camila y Juliana.- Estaban a punto de viajar a Cartagena en bus, 20 horas, pero decidieron hacerlo en avión. Durmieron en casa de amigos, tenían un programa lleno de actividades marcadas (5,000 pesos cada una). Ellas fueron las dos baterías recargables que necesitaba para ir a varias ponencias durante la tarde, caminado durante el inclemente sol, y a rumbear durante la noche. Y sobre todo, para no olvidarme de cuál es el sentido real de esta vaina de los encuentros literarios: La pasión literaria, el ángel que me guía. Inolvidables.

¿Blind date?.- Juan Pablo Vásquez luego de presentar a Mónica Alí en el Claustro Santo Domingo. Por si acaso, no se trata de una parejita en su primera cita de San Valentín, ni de una blind date a través del chat, ni nada parecido. La rosa era la que entregaba el Hay Festival luego de cada ponencia. Un consejo: para la próxima saquen el follaje y el celofán, queda mejor una rosa de tallo largo sola y definitiva.

Kohan y yo.- Luego de conocernos en setiembre en Berlín, y de saber de su triunfo en el Herralde en noviembre, al fin pude felicitar a Martín Kohan por su merecidísimo premio. Conversamos un poco, pero se me quedó una pregunta en el aire: ¿por qué Martín siempre usa camisetas con el símbolo de adidas? ¡Yo quiero un sponsor también! (si es posible, Boss)


Workaholic.- La sala de prensa en el claustro Santo Domingo el domingo, último día del festival. Todas las notebooks se han levantado, están llevándose el mobiliario, cargando con los papeles y desconectando los teléfonos, los faxes y las computadoras. Pero en medio de ese movimiento, una periodista de Arcadia se aferra a su computadora y sigue redactando una entrevista hasta que se apaguen las luces del Festival. Eso se llama amor a la chamba.

Lavoe

John Jairo Junieles


Pedro Mairal
Alvaro Enrigue

Antonio García Ángel, Margarita y Violeta

Jorge Franco

Antonio Ungar

Ricardo Silva

Pilar Quintana

Gastón García

Ariel Magnus

Joao Paulo Cuenca

Iván Thays

viernes 31 de agosto de 2007

Gastone

El salto de Gastone. Foto: Daniel Mordzinski


Todos los escritores asistentes al Bogotá39 recibimos extensos cuestionarios de Gastón García, el muchacho de las muji, semanas antes de que se realice el encuentro. Estaban preparadas para un libro que reunirá esas entrevistas con las fotos de Daniel Mordzinski. Gastón, además, hizo tándem perfecto con Daniel en más de una sesión fotográfica a pesar de que no se conocían antes: uno lograba sacar sonrisas a los más duros, el otro respuestas. La alegría de ese par está cifrada en esta foto estupenda de Mordzinski: el salto de Gastone.

miércoles 29 de agosto de 2007

Más Fotos

Coloco aquí la lista de algunos blogs de participantes del Bogotá39 que también han colocado fotos en sus blogs: Pedro Mairal, Adriana Lisboa, Santiago Nazarian, Yolanda Arroyo.

martes 28 de agosto de 2007

Retratos

Karla Suárez


Fabrizio Mejía
Adriana Lisboa


Santiago Nazarian


Antonio Ungar

Slavko Zupcic


Alvaro Bisama


Julio Villanueva "el chino"


Pablo Casacuberta


Antonia García Angel


Claudia Hernández


Ricardo Silva


Wendy Guerra


Leonardo Valencia


Juan Gabriel Vásquez


Ronaldo Menéndez


John Jairo Junieles


Verónica Stigger


Daniel Alarcón


Gonzalo Garcés


Alejandro Zambra


Alvaro Enrigue


Claudia Amengual


Rodrigo Blanco


Ena Lucía Portella


Gabriela Alemán


Yolanda Arroyo


Autorretrato

Firma de libros

Adriana Lisboa, campeona de la última copa América.


Guadalupe Nettel, una dedicatoria a conciencia.

Fiebre de sábado en la librería Nacional.

Fabrizio Mejía, nadie sabe sus cosas.

Carlos Wynter, la confesión de una fan.
Alvaro Enrigue, sin prisa por dar una dedicatoria.

Integrándome (sin lexotan)

Con Andrés Neuman en el único momento de auténtica tensión en el Bogotá39.


Con Eduardo Halfon, acusándome de haber escrito también un libro lleno de souvenirs literarios. ¡Te atrapé!, dijo. ¡Te voy a acusar con Vila Matas!

Con Gonzalo Garcés, "pon tu cara más fea para que no haya tanto contraste" le pedí. Hizo su mejor esfuerzo pero igual no lo consiguió.

Con Karla Suárez, probando el pulso para la autofotografía.

Con Daniel Alarcón y Santiago Roncagliolo, los peruanos tú ya sabes cómo somos.

Con Pedro Mairal, a lo Lou Reed.

Con Leonardo Valencia, extrañando las épocas en que Leo vivía en Lima y yo tenía una larga, hermosa y blonda -como diría Julio Jaramillo- cabellera.

Con Daniel Mordzinski, cubriendo el arco.


Con Jorge Volpi, a punto de ser jubilados de todos los encuentros de literatura joven latinoamericana.

El símbolo de Bogota39

¿Qué hubiera sido de Bogotá39 sin la mochila de Izara? Ahí se guardaban todas las direcciones de los locales, el programa especificado, dos transmisores, horarios de prensa, lapices de labios, pastillas, papel higiénico y kleenex, un espanta-ladrones, agüita de azahar, café instantáneo, un destornillador, plano general del Suite Jones, de Bogotá y de Colombia, fotos de la familia de todos los invitados y la mandarina fosilizada que sobró del almuerzo delivery de Alvaro Enrigue.

Afinidades electivas

Esperanzados: Eduardo Halfon y Pablo Casacuberta mirando con esperanza el rumbo de la literatura latinoamericana.



Peluquería: Eduardo Halfon y Karla Suárez no comparten el mismo peluquero.

Vano Oficio: Wendy Guerra y Pilar Quintana, una llegó en bussiness class y la otra tuvo que tomar una avioneta, un tren y una lancha.


Mil oficios.- Pilar Quintana, terapeuta de jaguares. Santiago Nazarian, modelo, dj, barman y artista de bodyart (incluida la automutilación).


El no de las niñas.- Cristina e Izara dicen que no podemos salir del hotel. La foto me salió movida, pero les he cogido tanto cariño a esas dos que no pienso borrarla.


Juventud.- Rodrigo Hasbún y Rodrigo Blanco. La sub-26


Sin maletas.- Gastón García y Guadalupe Nettel, comparten la misma dirección en Barcelona y les perdieron a los dos las maletas en Iberia.


Padre & hija.- Antonio García Angel y Violeta. Inseparables.


Enemigos íntimos: Ezequiel Martínez y Susana Reinoso, periodistas de Clarín y La Nación, nunca se les vio separados.



Normativa.- Carlos Wynter y Alvaro Enrigue, apellidos con faltas de ortografía.

S.O.S

"Si un solo autor te cambia la vida ¿Te imaginas qué pueden hacer 39 de los mejores escritores latinoamericanos por ti?"

(publicidad de un banco para la revista Arcadia)

Daniel Mordzinski

Cuando me invitaron a Bogotá39 empezaron una serie de emails que leía y trataba de contestar con rapidez. hasta que un día llegó uno que me paralizó: tendríamos una sesión fotográfica con Daniel Mordzinski. Para un fetichista como yo, tener una foto de Daniel era demasiado. No sólo ha fotografiado a casi todos los escritores latinoamericanos (ya sin hablar de extranjeros) sino que siempre lo ha hecho con un talento, una inspiración y una capacidad lúdica impresionante. Los que me conocen saben cuánto lo admiro y cuánto significaba para mí esa foto. Lo que no saben es cómo es Daniel en realidad y por qué, después de conocerlo, supe de inmediato que el hecho que me tomara o no una fotografía pasaba a segundo plano frente al regalo de haber conocido a una de las personas más extraordinarias que recuerde. Un abrazo, Daniel, y perdona que sea tan amateur en esto de las fotos (tanto para tomarlas como para posar). ¡Ni siquiera sabía lo que era un macro!


Daniel Mordzinski y yo en una foto milagrosamente "normal"


Primera foto. Se la tomé a Daniel en el desayuno del primer día, pretendiendo no molestarlo porque no lo conocía. Con tantos reparos me salió desenfocada, obvio.

Back stage de la sesión fotográfica de Daniel conmigo.

Back stage de la sesión fotográfica de Daniel con Adriana Lisboa.

Artículo a doble página en el suplemento Artes & Gente dedicado a Daniel Mordzinski. A Daniel no le preocupó la fama, sólo gritaba: "Decime qué dice el pie de página, pero fijate qué dice el pie de página, ¡no vayan a joderme otra vez una foto con una broma!"

¿Qué sabes de Bogotá?



Una pregunta de difícil respuesta.



Ascensor del Suite Jones




Niños haciendo gimnasia bajo la lluvia 1


Niños haciendo gimnasia bajo la lluvia 2


Ascensión a Montserrate



Un ángel en Montserrate

Lugar ideal para comprar pasta de dientes

Políticamente incorrecta

El costado de una librería

¿Seré yo, Señor?

¿La última cena? De pie: Iván Thays (Perú), José Pérez Reyes (Paraguay), Carlos Wynter (Panamá). Sentados: Pedro Mairal (Argentina), Alejandro Zambra (Chile), Santiago Roncagliolo (Perú), Karla Suárez (Cuba), Rodrigo Hasbún (Bolivia), Jorge Volpi (México), Alvaro Bisama (Chile)

La cochina competencia

Las libretas japonesas Muji son el último grito de la moda en cuadernos de notas, han desplazado sin duda a las Moleskine entre la gente-que-está-en-lo-último (para variar, a mí Bellatin me regaló una, pero yo no soy traidor). Su marketing fue impecable: simples, naif como una novela de Zambra, sin aspavientos ni fama de que Van Gogh las usó, sin una marca registrada (Muji significa sin marca), se identifican porque el precio, el nombre en japonés y las especificaciones están adheridas como un sticker que "afea" las cubiertas. Usando esos trucos posmo, han logrado desplazar a las históricas y cosmopolitas Moleskine.


Y desde luego, la cochina competencia, es decir Gastón García -periodista cordobés que vive en Barcelona y está haciendo un blog oficial sobre el bogota39-, desprecia mis pobrecitas Moleskine y toma apuntes en un cuaderno muji que luego traslada a su blog (que está muy bueno, merdre) y me gana por puesta de mano siempre con los datos. ¡Claro! ¡A él blogger sí lo quiere!

Pachanga

La familia peluche.- El escritor brasileño Santiago Nazarín (el otro Santiago, a decir de Roncagliolo) se viste para la ocasión durante la lectura de Cuentos y Copas.


Fan enamorada.- Una oyente (plenamente identificada) escucha en éxtasis la lectura de un cuento de Andrés Neuman. ¡Es lindo!, se le oyó decir.

Lenguas de Trapo.- Los dos ganadores ax aequo cubanos del I Premio Lengua de Trapo arreglan sus viejas cuentas: "tú tuviste más prensa que yo, chica" le dice Ronaldo Menéndez a Karla Suárez. "Coño, que no" contesta ella.

Los ángeles de Charly.- Tres de las múltiples muchachas con gafete que cuidan que los escritores no se emborrachen demasiado, bailen salsa con precaución, estén una hora antes en los conversatorios, llevarles sus cenas en delivery, que los chicos de colegios que asisten a las lecturas no hagan bulla y, sobre todo, que Alvaro Enrigue no reniegue todo el tiempo.

Mojito Miyagui.- Alejandro Zambra adiestra al cachorro boliviano Rodrigo Hasbun ("el enfermo imaginario") sobre las bondades de las novelas de no más de 100 páginas en las reseñistas de Arcadia que tienen que leer 39 libros mínimo en 24 días máximo. Por ejemplo ¿no te parece que en este trago sobran ramas y falta mojito?, pregunta Zambra y Hasbun asiente a su maestro Miyagui. Luego le contaría con todo detalle un cuento de Dino Buzzatti llamado "El perro que vio a Dios".

Banca de oro.- Preocupados por la ruptura del número cabalístico 39 con la ausencia de Junot Díaz, la organización estuvo a punto de darse por vencida y cambiar los paneles. Entonces apareció El-Que-Siempre-Aparece, el peruano Julio Villanueva Chang, titulado "trashumante noctámbulo de los submundos latinoamericanos". Además, conoce a todos los escritores, reparte Etiquetas Negras y colección Underwood, y encima baila salsa decentemente (aunque Rodrigo Blanco, venezolano y no ruco, es el mejor). ¡Una banca de oro la del Bogota39!

Los hombres duros no bailan.- En medio del fragor de la salsa dura y de los elogiados pasos de baile de su compatriota Rodrigo Blanco, Slavko Zupcik es un venezolano que no baila.

Howl.- Daniel Mordzinski muerde la cámara. ¡Son demasiados y todos quieren salir en la foto!, alcanza a gritar antes de huir.

Sobre el efecto del mojito en los escritores menores de 39 años.- Luego de unas horas y 18 mojitos, Alvaro Enrigue baila salsa.

Te llevo para que me lleves.- Santiago Roncagliolo y Gonzalo Garcés. Sala de Conferencia del hotel. Tres de la mañana. Dos botellas de whisky. Catorce escritores sin sueño. Simplemente pasó.

Arcadia

Arcadia y los sub39, lectura antes de bajar al desayuno

La revista ARCADIA de la Semana publica un número especial dedicado a Bogotá39. Le pidieron a Margarita Valencia, editora, que haga un repaso de todos los escritores participantes. ¿Eso se puede? Desde luego que no, no puede mencionar a todos como lo ofrece la revista, pero se esfuerza. La verdad es que Margarita ha puesto a parir a la mayoría. El artículo es arbitrario, sentencioso, apresdurado y algunas balas caen en la calamina. Quizá en vez de intentar leer aunque sea un libro de todos, debió tratar de leer la obra completa de algunos que le parecieron más significativos. Porque al hablar de ciertos autores suele encasillarlo en un concepto basándose solo en una novela o un puñado de cuentos.

Sin embargo, las líneas generales de los que está en Bogotá39 están ahí, si tomamos suficientes distancias podemos ver un mapa trazado, y además es discutible, polémico, incluso osado (al arriesgar opinión sin conocer bien la obra de algunos), pero eso es mucho más de lo que ha sucedido en este encuentro donde abundan los cuestionarios.

El artículo se llama, colombianamente, "Sin rastro de Gabo". Pero debió llamarse más bien "Con rastro de Bolaño", a quien la autora lo cita constantemente. Por cierto, ella hizo ya su apuesta: el más contundente es Zambra, de quien dice que tiene "una inteligencia afectiva excepcional" y lo compara con un National Geographic de las relaciones sentimentales.

Sin embargo, no deja de inquietarme, por hermética, la última frase del artículo. Cita a Jim Crace, quien se presentó alguna vez con la frase "soy un escritor heterosexual blanco de los suburbios, una especie en vías de extinción" para concluir: "Me da gusto constatar que, por primera vez en la historia de la literatura latinoamericana, tenemos una armada de escritores "heterosexuales blancos de los suburbios" Si perseveran, ninguno de ellos tendrá que volver a su patria chica en un tren amarillo cargado de lagartos y ministros (...) Si perseveran tendremos literatura latinoamericana para rato".

¿Alguien me puede decir qué quiso decir? Y no me refiero, obviamente, al "si perseveran"

Llegada

Primera foto de Bogotá39. ¿Rejas? Rejas, por supuesto.

Burning. Alarcón fue el último en llegar.

Almuerzo con Peter Stamm

Colombiana, "la bebida oficial del encuentro".

Primera noticia del clima.- La mesa de la comida era un buen indicio de una cosa: nadie tenía la menor idea de qué clima hacía en Bogotá. Había gente con camisas manga corta y otros con bufanda y abrigo. Sus engañosos 15 grados no sirven como indicativo. Anuncian fríos y hasta lluvias torrenciales. Pero los taxistas dicen otra cosa. Para mí, hace calor.

Ibuprofeno.- Ayer tuve un dolor de cabeza todo el día (soroche, para variar). En el hotel no sirven aspirinas (cuando las pedí me trataron con horror, como si hubiese pedido un tiro o la cabeza del profeta en una bandeja). Sin embargo, todos los que me escucharon del dolor me ofrecieron una. Todos tenían un arsenal de pastillas contra la migraña. Ibupofreno: la droga de todos los encuentros de escritores. ¿Y si pregunto por un lexotan?

Bogotá38.- No seremos 39 sino 38: Junot Díaz no pudo venir. Por si acaso, cumplo 39 años en octubre así que todavía estoy en el límite.

Libros.- Carísimos en "La caja de herramienta". Y pocas novedades. Seguiremos informando.

Brass.- Ayer a la medianoche, cuando todos se habían despedido sin ganas de ir a otro lado (se nota que es un encuentro sub-39, los años pesan) me sorprendió encontrar en un canal colombiano media docena de cortos del italiano Tinto Brass. Una pequeña encuesta de hoy en el desayuno arroja que nadie, salvo yo, vio los cortos; se la pasaron leyendo a sus colegas en el libro de ediciones B y en la revista Piedepágina. Yo la pasé bien.

Pavloniana.- Alvaro Enrigue recibe muy tranquilo la noticia de que les han entregado a casi todos, menos a él, el libro Bogota39 de Ediciones B. Ya me lo entregaran, dice sin inmutarse. Pero al enterarse de inmediato que, además, hay un pago por los derecho de autor lanza la servilleta al suelo con ira: ¡Ya me los chingaron!

Airport.- Los inquilinos del Suite Jones tenemos la cortesía de 20 minutos gratis de internet en nuestras habitaciones. Además, he comprado tarjetas de una hora. ¡Pero es imposible acceder a mi cuenta en Moleskine! No la reconoce ni en el centro de negocios ni en el cuarto. Pide siempre una cuenta de google. ¿Boicot? ¿Alguna explicación, lectores geeks?